El juzgado mercantil nº 5 de Barcelona emitió ayer por la tarde el auto judicial por el cual Dogi International Fabrics, matriz del grupo Dogi, ha superado la situación de insolvencia en la que se encontraba desde junio de 2009 y puede volver a operar con normalidad en el conjunto de sus actividades nacionales e internacionales. Desde este instante, la compañía deja de operar bajo la tutela de los administradores concursales y asume de forma soberana todas sus atribuciones.
Según explica la empresa, esta realidad ha sido posible gracias a la firme voluntad de todas las partes implicadas: clientes, accionistas, acreedores, empleados, administración concursal, judicatura, asesores, ayuntamiento e instituciones. Señala que se trata de “un hecho excepcional” haberlo conseguido en doce meses, un periodo que considera muy reducido.
Plan de viabilidad
El plan de viabilidad realizado por la compañía con la participación de Miralles & Serra Assessors tiene como ejes de actuación:
- Excelencia en el servicio: cumplimentación de los plazos de entrega y calidad de los productos a partir de un proceso industrial robusto y adecuado portfolio de artículos.
- Gestión eficiente: organización flexible y directa, alineada con la estrategia de la compañía y orientada a la consecución de resultados.
- Enfoque al cliente: selección de clientes clave y adaptación a sus necesidades, énfasis en coste, calidad, servicio e innovación, estableciendo relaciones a largo plazo.
- Rentabilidad: centrados en artículos y clientes con valor añadido y aportación de margen, potenciar la industrialización de los productos como extensión del proceso de creación, mejora de la eficiencia productiva y reducción permanente de costes, todo ello conjugado con una estructura optimizada a las necesidades de cada momento.
Dogi asegura que estas medidas le han permitido alcanzar en lo que va de año los mejores niveles de satisfacción de los clientes de toda su historia y acercarse al umbral de rentabilidad. Afirma también que su obsesión por cumplir con el plan ha permitido un acuerdo con los representantes sindicales para una suspensión temporal de contratos de 50 días, que afectará a toda la plantilla y le supondrá un ahorro mínimo de medio millón de euros en 2010, como transición a la fase de recuperación de las ventas prevista a partir del tercer trimestre del año.
En el plano financiero, Dogi esta a punto de culminar los acuerdos para asegurar el cumplimiento de todos sus compromisos a corto y medio plazo, acuerdos que afectan principalmente a las joint ventures y al Instituto Catalán de Finanzas (ICF) con una solicitud de ampliación del préstamo por las inversiones en instalaciones de la nueva fabrica de 1,5 millones de euros.
Futuro prometedor
La compañía asegura que “se abre desde ahora un nuevo y prometedor horizonte”, sobre todo en sus operaciones europeas, por el buen posicionamiento que mantiene en este mercado.
Concluye que “las nuevas líneas de artículo de alto valor añadido Dogitech, las prestaciones de la nueva fábrica de El Masnou y el renovado entusiasmo de un equipo humano que ve la luz al final del túnel, relanzan a Dogi de nuevo en el liderazgo de los tejidos elásticos para moda íntima”.