Un equipo de investigadores de la Medical University, de Viena, ha investigado los efectos de calzado que no se ajustaba adecuadamente a los pies de los niños y publicó sus descubrimientos en la revista BMC Musculoskeletal Disorders. Un total de 858 niños de tres a seis años participaron en el estudio. Los resultados fueron que el 69,4% llevaba calzado demasiado corto. Las zapatillas para estar por casa, llevadas por los niños austriacos en preescolar, eran aún peor: el 88,8% no se ajustaba adecuadamente a los pies de sus usuarios.
En una segunda etapa, los investigadores analizaron más profundamente los pies de los niños. El examen del ángulo hallux mostró que había desviaciones en un 76,1% de los niños, y en el 14,2% de los casos, la desviación era de 10 grados o más (valor máximo: 19 grados).
¿Es el calzado demasiado corto el culpable? El análisis estadístico de los resultados mostró sin duda que cuanto más corto es el calzado, más grave es la desviación del dedo gordo (hallux valgus).
El ortopedista Christian Klein, autor del estudio, dijo: "Los niños muchas veces no saben decir si su calzado es demasiado corto y fuerzan los pies en zapatos que no se adaptan bien. Ahora sabemos lo poco saludable que es eso. La industria y los minoristas deben actuar responsablemente, porque la mayor parte del calzado está mal etiquetado o es más corto de lo indicado".
Los niños necesitan entre 12 y 17 mm de espacio adicional en su calzado. Los investigadores aconsejan a los padres y vendedores que midan los pies y la longitud interior del calzado con un medidor para asegurarse de que el calzado se ajusta correctamente.